Las máquinas de rasura profesional soportan gran parte de la calidad del servicio. Sin mantenimiento, el rendimiento cae: más calor, más ruido, menor precisión y mayor riesgo de fallas.
Protocolo diario
- Limpieza de cuchillas tras cada uso.
- Desinfección superficial controlada.
- Lubricación al cierre de jornada.
- Inspección visual de cable, batería y motor.
Protocolo semanal
- Revisión profunda de cabezal.
- Ajuste de tensión y alineación.
- Prueba de temperatura prolongada.
Señales de reemplazo preventivo
Pérdida de corte uniforme, sobrecalentamiento recurrente, vibración anormal y tiempo de carga inestable.
Gestión por inventario técnico
Mantén refacciones críticas y bitácora por equipo. Esto evita paros en fin de semana y mejora continuidad operativa.